Conectar tu SAT es opcional: es el camino rápido para precalificar. Si lo eliges, así lo manejamos.
Cuando autorizas la conexión, usamos tu e.firma o tu CIEC para leer la información fiscal que las financieras necesitan para evaluarte: tu Constancia de Situación Fiscal, tus CFDI (facturas emitidas y recibidas), tu opinión de cumplimiento y tus declaraciones. Con eso podemos precalificarte y armar tu expediente sin que persigas papeles.
Las credenciales no se quedan
Lo más importante: tu e.firma y tu CIEC son efímeras. Las usamos en el momento de la conexión para obtener tu información fiscal y no las guardamos. No quedan almacenadas en una base de datos, no se reutilizan después y no las puede ver ningún asesor. Si más adelante hace falta una nueva consulta, te la volvemos a pedir.
Lo que sí guardamos es el resultado, no la llave
De toda esa lectura conservamos únicamente los datos derivados que sirven para evaluar tu crédito: cifras de facturación, comportamiento fiscal, antigüedad, capacidad de pago y los documentos que cada financiera exige en tu expediente. Es la diferencia entre guardar el resultado de una consulta y guardar la contraseña que la hizo posible — nosotros nunca hacemos lo segundo.