CFDI emitidos y recibidos
Tus facturas emitidas son la mejor señal de tus ingresos y de tu actividad real: cuánto facturas, con qué constancia mes a mes y con qué tipo de clientes. Tus CFDI recibidos ayudan a entender tu estructura de gastos y costos. Juntos dibujan el flujo de tu negocio, que es justo lo que una financiera quiere ver para estimar tu capacidad de pago.
Declaraciones
Tus declaraciones (mensuales y anuales) confirman cómo se traduce esa facturación en cifras formales y nos dan una lectura de la antigüedad operativa de tu negocio. Un historial de declaraciones presentadas con regularidad le da solidez a tu perfil.
Opinión de Cumplimiento (32-D)
La Opinión de Cumplimiento de obligaciones fiscales —conocida como la 32-D— indica si estás al corriente con el SAT (positiva) o no (negativa). Es un requisito frecuente de las financieras y un filtro temprano: una opinión positiva abre puertas; una negativa conviene resolverla antes de avanzar para no perder tiempo.
De los datos al semáforo
Con esas tres piezas derivamos tres cosas: tus ingresos (a partir del flujo de CFDI), tu antigüedad (a partir de tu historial fiscal) y tu situación de cumplimiento (a partir de la 32-D). El resultado es una precalificación con semáforo:
- Verde — tu negocio luce bien para avanzar. Tu asesor pasa directo a comparar opciones entre financieras.
- Amarillo — hay potencial, pero conviene ajustar o reforzar algo (un dato, un documento, un detalle de cumplimiento) antes de presentar.
- Rojo — hoy todavía no es el momento. Te explicamos por qué y qué ordenar para volver más fuerte; sin rodeos ni falsas promesas.
El semáforo no es una decisión de crédito ni una oferta. Es una orientación honesta para que sepas dónde estás parado antes de invertir tiempo. La decisión final siempre la toma la financiera que fondea.